En el marco del proyecto “En Marcha”, impulsado por la Asociación para la Formación Ocupacional y Promoción Educativa APRENDE, hemos realizado un taller de resolución de conflictos con alumnado de 1º y 2º de ESO.

A través de dinámicas participativas, el grupo reflexionó sobre qué es un conflicto, cómo influyen las emociones en nuestras reacciones y qué ocurre cuando no gestionamos bien el enfado . Trabajamos herramientas prácticas como parar y respirar, pensar antes de actuar, escuchar activamente y comunicarnos de forma asertiva.
Uno de los momentos más significativos fue la dinámica del “Iceberg del conflicto”, donde analizamos cómo detrás del enfado visible existen emociones ocultas como la tristeza, la frustración o el miedo. Este ejercicio permitió trabajar la identificación emocional y la autorregulación, claves en la prevención del abandono escolar.

Desde una perspectiva de género, analizamos cómo los estereotipos influyen en la forma de expresar el malestar y promovimos modelos de convivencia basados en el respeto y la igualdad.
Este tipo de acciones refuerzan la autoestima, mejoran la convivencia en el aula y actúan como factor protector frente al abandono escolar, promoviendo que el alumnado se sienta escuchado y acompañado en su proceso educativo.
